viernes, 30 de enero de 2009

El mundo no era sino niebla cuando las hadas llegaron
Permanecieron calladas y ocultas
hasta que el hombre aprendió a mirar con los ojos del alma
y pudo ver más allá de su razón.
Entonces las hadas se hicierón visibles.
Enseñaron al hombre a creer en sus sueños y a esperar lo imposible.
Le hablaron de flores que guardan secretos,
del agua que sabe canciones,
del árbol amigo, del viento, del cielo y
la tierra y del misterio escondido en cada cosa que existe.
Le contaron que viven en la luz y en el aire,
que se ocultan de todo el que duda y a aquellos que creen,
les muestran su Reino y les nombran
Guardianes de la Fantasía.
Y también prometieron quedarse mientras viva en la Tierra
algún ser humano que sepa que existen y
recuerde el camino que lleva a su encuentro.Tags: HADAS